viernes, 19 de agosto de 2016

El duelo




Acostarse vestido
en el mismo sofá
en el que acabas de cenar

hasta que suene el despertador
y se haga la hora
de largarte
de nuevo
                    al trabajo.

Así un día, tras
otro
durante años y más años.

Se rompió el sofá
compró otro
también éste dijo: basta
entonces una estrecha cama
mueble.

Nunca más volvió papá
a usar
su cama de matrimonio.






acróbata



2 comentarios:

  1. Duro y sin embargo tan real muchas veces. Un placer descubrir tus letras

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  2. La vida.
    Gracias por tu paso por aquí y bienvenido.

    Un abrazo

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