lunes, 25 de julio de 2016

Memoria





      A la orilla de mis noches oscuras recalan en silencio cuerpos flotando boca abajo. Son ahogados. Me meto a por ellos sorteando restos de naufragios y al voltearlos, ya sujetos por las axilas, sus rostros: mis distintos rostros con el paso de los años. Unos sonríen, otros no tanto. Todos tienen los ojos abiertos y me miran, desde la distancia.
      Me asusto, e inmediatamente comienzan a diluirse entre mis manos como sal en un enorme cuenco de aguas heladas.
      No importa, quedan más, el mar está lleno de memoria.




acróbata



3 comentarios:

  1. Muchos más muertos de los que se ven a simple vista...
    Un abrazo.

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  2. La sensibilidad sujeta pero aunque, si prestamos atención, libera. Bellísimo!

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