martes, 8 de marzo de 2016

Trago amargo



Pude beber de su noche y su negrura
y no lo hice.
Fue más fuerte la luz de mi estrella.

Cuántas veces confundí
el Leteo
con este mar que se me hizo
estrecho.

Ahora lo miro con amor y lejanía.
Sin embargo él, tan ajeno
sigue negándome paz y descanso.
Nada me demuestra.

No son sus aguas
el frío que hierve mi piel
por dentro.
Tampoco su sal en la herida
mordiendo viejas cicatrices
siempre prestas al grito mudo.

Me duele más su memoria
tanto trago amargo
y esta larga ausencia con sabor
a derrota.






acróbata



4 comentarios:

  1. El mar, la mar... qué secreto esconderá su alma que tanto atrae.
    Besos, acróbata.

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    1. No sé. Las mejores cosas son, se saben. Y todas las palabras sólo alcanzan a dibujarlas un poco.

      Besos, Magda.

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  2. Beber el río del olvido no alcanza.

    Saludos hasta allá !!

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    1. Y más cuando se rehuye ese trago.

      Un beso, Luna.

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