miércoles, 13 de enero de 2016

Desnudo de polvo y culpa.




Cruzar a nado, en cuerpo y alma
a aquella lejana isla de pájaros
donde no tenga alcance ni el eco
y solamente llegue hasta mí
el espejismo más que improbable
de los pañuelos blancos al viento
y las manos limpias que los blanden.

Porque siempre quise pertenecer
sentirme arteria y latido
de algún lugar de palabras comunes
y verdades a pecho descubierto.

Y no, basta ya de engaños
tampoco aquí.

A ver, si con la misma suerte
que tanto se me niega
soy aceptado donde el silencio.







acróbata



2 comentarios:

  1. Saludo enorme, donde el viento, donde los pájaros.

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  2. Hola, Luna. Me alegra saber de ti.

    Besos!

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