viernes, 22 de mayo de 2015

A mis pies las migas




Dar de comer a los patos
a la mañana, temprano
el pan duro del día anterior.

Sentado en un banco
haciendo cachos con mis manos
lanzándolos al agua, lejos
con todas mis fuerzas.

Ese podría ser mi oficio
desde hace tiempo.
Quién sabe, igual
hasta le tomaba gusto.

Pero aquí no hay parques así
ni estanques, ni patos
nada.

Este pan se hace miga
sólo con mirarlo.
Y las palomas no me simpatizan.






acróbata


2 comentarios:

  1. No hay que buscar estanques, una pequeña terraza basta para tenerla ahora mismito llena de volantones hambrientos y agradecidos...La experiencia habla, acabo de lanzar un almuerzo gorrionil por la ventana.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Los gorriones sí me simpatizan.

    Gracias, Magda.

    Besote!

    ResponderEliminar