miércoles, 8 de abril de 2015

A pecho descubierto





Me inculcaron
que los hombres de verdad
se visten por los pies.

Eso, como un credo.
Siempre.

Lo que no me enseñaron
es cómo hacerlo
de cintura para arriba.

Así me pasa.
Así voy por la vida:
medio desnudo, a pecho descubierto.

Y frío. Y lluvia. Y sol.
Vientos de este mundo.

Demasiada intemperie
para una piel
tan

fina.


acróbata


2 comentarios:

  1. La educación es un aprendizaje que hay que ir puliendo con la experiencia vital. Tu hermoso poema habla de la piel tan fina que el tiempo se encarga de curtir, de dar el sol necesario para que la epidermis se llene de vida propia. Tu poema es excelente. Enhorabuena. Y un abrazo.

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  2. Muchas gracias por tu lectura y palabras, José Luis.

    Un abrazo y feliz día.

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