domingo, 16 de noviembre de 2014

Sábado, 15N-2014.



Madrugón. Carretera y sin manta (ni gotica frío). Ya allí y tras dejar a las niñas en el recinto donde se celebra la feria esa, de camino a nuestro día de turismo:
Creo que he ligado. Ante mi falta de cambio para pagar el bus, una señora muy mayor se ha mostrado dispuesta a pagarme el billete. Y argumentaba ante el conductor: Cómo vas a dejarlo en tierra con lo guapo que es. En fin, estoy hecho un chaval. Y sí, debo de salir más ahí afuera, a conocer mundo.
Centro ciudad, en una cafetería entre callejuelas: cortado, cruasán a medias (está guapa, Nieves, a esta hora temprana, le sienta bien el aire del interior) y una de las paredes abarrotada de libros: abiertos, en equilibrio, todos en lengua de Shakespeare, clavados con púas al gotelé. ¿La Literatura protestante condenada, ajusticiada, crucificada? Ay, Señor.
Media mañana. En una librería de capital de provincia. En una con fama de apostar por autores de culto-lo creo, lo creo- y por poesía. Autores muchos, poetas también. Y tras rebuscar y rebuscar, ya casi con desespero, y ante la mirada mosca de los libreros, la pregunta pertinente.
Y no, nada. Pero nada. Nada de nada de David y de Karmelo. No sé qué pensar. Mucho no me cuadra. Alguien está fallando y no son ellos. Pienso.
Luego, Nieves (igual de guapa o quizá más), después de la Catedral, ha comentado que le gustaría ir a la Fuensanta (¿tantos pecados tiene que confesar?) Y entonces ha llegado un ángel negro con el pelo a media espalda, con su ángel de la guarda particular, y sin saber nada del tema ha propuesto llevarnos allí a tomar algo. En fin, yo creo que debería haber deseado haber almorzado en París, y a lo mejor... Ya puestos.
Y para finalizar la jornada, de nuevo allí, en la puerta del palacio de congresos, esperando a las niñas: Hemos visto lo increíble, la manifestación visual del mundo friki: Decenas, centenares, diría que casi miles de personas, vestidas de personajes de ficción. Entonces me han dado ganas de orinar (la cerveza de la Fuensanta, supongo), he cruzado la calle, he entrado a los servicios de un bar y al salir, el camarero me ha ofrecido una marinera y una cerveza y he tenido que decirle que no podía, me esperaba el Enterprise o como se llame.
"Que la fortuna favorezca a los locos."Almirante Kirk - Star Trek IV: Misión salvar la Tierra
Y este es mi resumen del día de hoy por Murcia. No os quejaréis, joder, soy un bocas y termino contándolo todo, o casi.



acróbata





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