miércoles, 5 de noviembre de 2014

No quiero nada.





No quiero pensar
en lo que piensan los demás
si me leen.

Me da rabia
que alguien se pueda equivocar
y crea que busco compasión
tras algunas de mis confesiones
más hirientes.

No quiero nada
de nadie.
Me busco yo.

Escribo para saber de mí
conocerme
aprender por qué soy
quien soy
          y no otro.

Eso es todo.






acróbata


1 comentario:

  1. Es el riesgo para el poeta. Nosotros, los otros, ponemos un cartelito...

    Hoy despertamos...(digo, por lo de la máquina del tiempo, ja!)

    Saludos!

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