martes, 25 de noviembre de 2014

Atravesando la noche.





Quién me lo iba
a decir
a mí que odiaba aquello.

Y sin embargo
ahora
y cada día un poco más
echo de menos
los viajes a Madrid.

Claro que entonces
era un niño
cargado de esperanza
a bordo de un tren
-ese transporte mágico-
que atravesaba la noche.

Y sobre todo
estaba ella, mamá
y su fe en un buen destino.







acróbata


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