lunes, 6 de octubre de 2014

La ideóloga.



La Humanidad estaba en peligro. El virus golpeaba y golpeaba, para después, casi sin dejar ni rastro, regresar a su reservorio natural. Había que identificar ese lugar. Y pronto. Era la única esperanza de acabar con él. Científicos norcoreanos al final lo consiguieron. No fue fácil, a saber la de experimentos que tuvieron que llevar a cabo, pero lo lograron en un tiempo récord. En los atributos masculinos estaba su refugio, allí volvía tras causar el mayor mal posible. Fue una decisión difícil, sin duda. Media humanidad fue castrada en menos de cuarenta y ocho horas. La otra media orinaba sentada. Estábamos salvados, eso decían a bombo y platillo. Meses más tarde llegó el verdadero problema, las consecuencias de cortar por lo sano. No había nuevos nacimientos. Sólo era cuestión de tiempo la extinción.

Por cierto, del Gobierno surgió tan brillante idea. Comentan fuentes no oficiales que fue una ministra su ideóloga.






acróbata



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