viernes, 3 de octubre de 2014

La era digital.


No podía estarse en silencio. Imposible. Y comentaba. Y comentaba. Y cuánto comentaba. A veces daba igual lo leído y salía por la tangente en sus comentarios. Así tenía los libros que leía, plagados de apuntes a vuela pluma por los márgenes de todas sus páginas. A sus autores favoritos les daba igual. Ni enterarse, vamos. Luego llegó la era digital y se les acabó la ignorancia, la tranquilidad, la paz. Entonces descansaron los libros de su biblioteca. También ellos tenían derecho a alcanzar el sosiego de no tener que aguantar sus opiniones cada dos por tres.





acróbata

2 comentarios:

  1. El silencio con certeza, es salud.

    Salud!

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  2. Sí, la verdad es que los libros teien derecho a todo, bien mirado sí.
    Un beso.

    Y más a descansar, se lo merecen tanto.

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