viernes, 12 de septiembre de 2014

Suena el teléfono.


Estoy en el baño y suena el teléfono: Una, dos, veinticinco veces y no para. Joder, enjabonado hasta las pestañas no voy a salir, o sí. Llevo tiempo esperando una llamada importante. Ay, un resbalón, golpetazo en el dedo meñique del pie contra el mueble del lavabo. Seguro que se ha movido para darme, lo sabré yo, me tiene manía. Ay de nuevo, trompazo en toda la geta, qué guapo voy a quedar con una raya oscura dividiendo mi frente. ¿Nueva moda de tatuajes? Medio destrozado descuelgo. Un ruido infernal, como de maquinaria. Engranajes, motores, cadenas...¡Coño!, ¿el infierno de Dante? Y yo sin Virgilio que me guie en busca de la escalera de salida. Pregunto:

-¿Sí?

Acento sudamericano muy cerrado:

-¿Es usted el señor fulanico de tal?

Por momentos he entendido otra cosa: Another one bites the dust?

Pero no, imposible, creo. Entonces contesto que sí y me pide esperar un momento. Mientras tanto me ponen el hilo musical y suenan los Queen. Me gusta Freddy, aunque ahora pienso más en un tocayo suyo, en el krueger.

Se detiene la música, ahora me habla una chica, tiene voz metálica, plana, sin apenas entonación. Imagino un robot japonés con tetitas de flan, desafiantes, ojos redondos tipo faro de seiscientos y entera vestida con papel de plata. Y lo esperado, me lanza su oferta: línea tal con no sé cuántos megas, llamadas gratis, mensajes gratis, el fin del hambre en el mundo, la cura del cáncer, un paraíso de huríes y no sé qué más.

Entonces le hablo de la Divina Comedia, de los peligros de la ducha, le comento acerca de Wembley y lo bien que estuvo aquel concierto de homenaje, aunque el Jefe no le dio permiso al señor Mercury para que bajase. Y finalizo agradeciéndole lo bien que se les da el oportunismo. Por supuesto todo con el mejor de mis tonos: voz pausada, ronca, de bajo volumen. Una voz mil veces ensayada frente al espejo después de ver a Marlon en el Padrino.

Guarda silencio un segundo, dos, tres, piensa, supongo. O igual es la programación que tiene cargada en su disco duro. Y entonces me dice:

-Lo siento, señor, le hemos pillado en mal momento, después le volvemos a llamar.

-Cuándo, cuándo, cuándo. No, por favor, no llamadme más. Dejadme en paz a mí y a mis momentos, a mí y a mis locuras de dedo meñique como un tomate, de frente de berenjena y mirada de Hannibal Lecter.

Horror, ya ha colgado. No ha escuchado mi contestación. Y si lo ha hecho le da igual. Son tremendos. Están llenos de moral. No desfallecen. Son el presente, el futuro, la eternidad. Y tienen que vender su producto: A mí, a ti, a todos. Es la economía de mercado. Y somos sus ratoncitos blancos en nuestras jaulas de cristal. Quieren nuestra nómina, no les importa el cómo. La quieren ya, antes que la competencia o quitándosela a ésta. Sí, así mejor, eso les da más gusto. Gozan como los siete enanitos con Blancanieves.

Ha dicho después, luego, en cualquier momento me volverán a llamar y sonará el teléfono tantas veces como se les antoje y lo hará, seguro: mientras estoy en el baño, cuando duermo la siesta, con la pizza en el horno ya casi cocinada, en el instante que salto para coger al gato que tontea por la barandilla del balcón. Cuando el niño llora con una rabieta o la niña tiene el pañal sucio. En cualquier momento, también en plena faena amorosa.

Horror. Horror. Horror. !Nooooooooo¡ Malditas compañías telefónicas. No llamadme más, olvidarse de mí. No existo. No existo. No existen. No existen las compañías telefónicas. Todo esto me repito, como un mantra. A ver si me convenzo. Y entonces me viene a la mente Escarlata y su: "A Dios pongo por testigo...". Pero me da risa y no puedo decir la frase completa, modificada para la actualidad, claro.

Sí, ya, soy un poco exagerado. Pero ellos más, qué oportunismo el suyo. No es la primera vez. No será la última. Trago saliva...Agg, asco, me sabe a jabón. Voy a ver si me enjuago con agua fría, helada si puede ser.




acróbata


8 comentarios:

  1. Los Terminator del siglo XXI... Y volveremos a morder el polvo.
    Pa dejar mejor sabor de boca, ea. Y besos!
    https://www.youtube.com/watch?v=rY0WxgSXdEE

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    1. Y música y todo que me pones.
      Graze Mille!!

      Besos, Magda.

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  2. Qué verdad más bien relatá :P

    Besazos y pa la chica esta tan mona que ha comentado arriba tb :) :*

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    1. Dos bellezas de chicas: guapas por fuera, tanto o más por dentro.

      Muchas gracias, Tere.

      Besotes!

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  3. Muy bueno. Y es cierto que suele pasar. Un saludo.

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  4. Ya sabés. Jamás dejar la ducha...

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    1. Sip, pero...

      Como soy hombre seguro que vuelvo a tropezar en igual error y mueble. ;)

      Más abrazos.

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