sábado, 13 de septiembre de 2014

Monos de feria.


Tras los barrotes
que el mismo se ha impuesto
el mono de feria
no se cansa de mostrar
sus costumbres
sus modos
sus monerías.

La gente pasa
se detienen
y lo contemplan.
Algunos hasta repiten
casi a diario
pero nadie le echa
ni un mísero cacahuete.

Hay división de opiniones
para casi todo.





acróbata

4 comentarios:

  1. Si todo el mundo pensase igual sería tal vez toda más aburrido.
    Me gustó tu poema.

    Enhorabuena.
    feliz semana, acróbata.

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  2. Sí, pero nadie le echa cacahuetes. :(
    Para ciertas cosas difícil es encontrar la excepción.

    Gracias.
    Feliz semana también para ti.

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  3. Ajam. Los otros monos se van a sus costumbres.

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