martes, 12 de agosto de 2014

Tu historia y la mía.


La memoria son los Campos Elíseos con el Arco del Triunfo al fondo, paseando sin tu mano entre las mías. La Torre Eiffel en su tercer piso dominando el atardecer sin nuestros nombres grabados a fuego entre sus hierros centenarios. El Louvre con la mirada fija en mí de la Monalisa, como interrogándome por tu falta. La vieja estación de Orsay, bajo el atento silencio de los impresionistas, dispuesta a ponernos un tren con destino al horizonte, donde sólo cojan dos: tú y yo, qué casualidad. El Sena corriente abajo en aquella barca con un asiento libre justo a mi lado. El Pont de Arts y sus noches de relente sin tus labios y los míos buscándose al igual que Horacio y la Maga. Montmartre, barrio de locos y bohemios, con un joven aspirante a poeta que ya te añoraba aun sin conocerte.

Tengo que regresar a París, la ciudad de la luz y el amor.
Tengo que hacerlo cualquier día de éstos que están por venir. Y reescribir tu historia y la mía.

La verdad, ¿no sé a qué estás esperando para llevarme?




acróbata

3 comentarios:

  1. Siempre quedará París... bello viaje.
    Un beso, acróbata.

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    1. Sip, de ahí no se va a mover, esperemos.

      Besos, Magda.

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  2. El texto es corto, pero sabés? La historia es inmensa...

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