domingo, 31 de agosto de 2014

Craso error.


De repente te levantas
un domingo cualquiera
vas al baño
a hacer tus cosas
como de costumbre
y sin motivo aparente
te detienes frente al espejo
un segundo de más.

Craso error.

Ya no eres aquel chaval.
Lo mejor ya pasó
se ha perdido sin remisión.
Y lo peor de todo
tampoco fue para tanto.
Hubo bueno
pero cuánto malo.

Tragas saliva.
Abres el grifo, dejas correr el agua
te lavas las manos.
Y entonces sales ahí afuera
a tratar de olvidar
el mal trago.

Qué vas a hacer.
No te queda otra
siempre hay que continuar.





acróbata

2 comentarios:

  1. Los errores siempre van a estar. Por eso existen los mañanas, para no repetirlos.

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  2. Sí, pero la memoria...
    Más frágil que el cristal.

    Besos, Luna.

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