miércoles, 25 de junio de 2014

El pasado.


Debo dejarle marchar,
que se vaya para siempre,
lejos, a su lugar.
Que descanse
y yo también de él.

Debo permitírselo,
ya no puedo retenerlo más:
aquí, a mi lado, en mí.
Ya no.

No sé cómo vendrá el mañana,
pero tengo que dejarle llegar,
darle la oportunidad
que a mí no me dan,
que yo no me doy.

Qué será de él,
de mi ayer.
Qué va a ser de mí.





acróbata

5 comentarios:

  1. Triste es el pasado, una huella en la memoria que es inevitable a pesar de las citas de libros que nos recomiendan vivir del presente, pero cada segundo que pasa somos un pasado y posible futuro, un pasado dolor un futuro dolor, un pasado feliz un futuro feliz, un pasado dolor un futuro feliz, un pasado feliz un futuro dolor. Todo instantes, picos arriba y abajo como el ritmo cardíaco en el electrocardiograma,

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    1. Pom-pom...Pom-pom...Y que no pare.

      Besos, Carolina.

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  2. Es tan complicado no caminar siempre de espaldas...hay cordones tan difíciles de cortar...
    Besos, acróbata.

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    1. Sí. Tú ya sabes. Tendremos que ponernos un ojo en la nuca.

      Besos, Magda.

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  3. "Al pie de mi silencio
    caminan las palabras
    que buscan dejar su huella de letras
    por la senda en blanco
    que transito día a día..."

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