viernes, 28 de marzo de 2014

Tu boca.


En tu luz
mi oscuridad.

Por tus sombras
-que no son tales-
oro en penumbra,
deseo y silencio que clama,
mis ojos
encendidos como teas ardientes.

Y si me miras
amanece en las islas,
la noche es menos noche,
vértigo de estrellas
en el corazón del sueño.

Y si te beso.
Y si me besas:
azul el cielo,
azul el mar,
roja como la sangre
que hierve en mis venas,
tu boca.




acróbata

7 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Jajaja. Alguna vez se fue? Anda y yo sin enterarme. Qué cosas.
      Besos, Magda.

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  2. La noche sabe cuando replegarse ante un beso....

    Saludos, Tomás.

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  3. Ay de esas bocas que nos hierven la sangre...
    Besos, cosa guapa.

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