miércoles, 19 de febrero de 2014

No hace falta decirlo.


Míos son, corazón,
esos tus ojos castaños.

Mío, también,
el amor de tus labios,
el sabor de tu boca.
Como mías son
esas tus palabras veladas
que callas y callas.

Mía eres tú, mi vida,
toda tú, toda entera.
Y sin embargo
eres tan tuya,
siempre tan tuya.

De quién soy yo,
lo sabes, ¿verdad?
Para qué más,
no hace falta decirlo.





acróbata

1 comentario:

  1. Es la dulce posesión....no hace falta decirlo. Bellos versos Acróbata. Abrazos

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