lunes, 13 de enero de 2014

Una postal gris.


La vida ahí afuera
cada día
como si nada.

Y yo aquí
a cada hora
con todo esto.

Y no se detiene el tiempo.
Y no se caen las paredes.
Y no se derrumba el techo.
Y nada sucede.

Sólo eso, que pasa la vida,
que se escapa por momentos
dejando una postal gris
con cuerpo de poema.

Es lo que hay,
más me vale aceptarlo.




acróbata

5 comentarios:

  1. ;-)
    A todos, nos toca...
    Contigo, me cuesta algo así como menos...
    Un beso, cosa guapa.

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    1. Ya nos podía tocar la Lotería. :P

      Muchas gracias, Eva.

      Besos, guapísima.

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  2. Bueno, hab´ra que fijarse entonces en las postales grises. Vayamos al blanco y negro de las películas que eran Cine de verdad. En ese gris hay que fijarse y en todas sus incontables tonalidades diferentes. Ahí está la belleza. Palabra de cinéfilo. Abrazos poeta.

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    1. Sí, me encanta la fotografía en blanco y negro, le da un misterio y un glamour a las imágenes.

      Poeta, cinéfilo, melómano...Eres una joyita, Marcos.

      Abrazos, amigo.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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