domingo, 29 de diciembre de 2013

Las diez principales predicciones para el 2014.


1. El recién estrenado año, comenzará exactamente el uno de enero a las cero horas y cero minutos. Tendrá una duración de trescientos sesenta y cinco días, o lo qué es lo mismo un montonazo de horas, minutos y segundos que durarán un suspiro.

2. Las grandes cantidades de dinero y poder continuarán acumulándose en unas pocas manos. Y el resto de la humanidad seguirá pasándolas canutas para subsistir. Unos más que otros, eso si, cada vez más parejos en eso de la escasez.

3. Los mentirosos no dejarán de decir mentiras y los pocos que se atrevan a expresar alguna verdad serán silenciados. No vaya a ser que se cree un mal precedente y se vaya de las manos el Imperio de la mentira institucionalizada.

4. Las guerras seguirán produciéndose a lo largo y ancho del mundo, especialmente en los países más pobres. Por supuesto, no les faltarán armamentos suministrados por los países más ricos, para que continúen matándose con gusto y sin límite.

5. La crisis económica se acentuará en los más pobres, que tendrán que soportar toda una batería de nuevas leyes cada vez más restrictivas. Mientras, los más ricos continuarán sentados en sus despachos, especulando con la sangre del pueblo llano.

6. El mal llamado cambio climático, pues el clima está continuamente cambiando y deberíamos llamar a las cosas por su nombre: el asesinato premeditado y sistemático del planeta Tierra (nuestro único hogar posible) continuará empeorando.

7. La gente seguirá naciendo a puñados, para morir a puñados algo más pequeños. Esa mala costumbre con la que venimos al mundo, claro que no es lo mismo vivir muriendo cada día, que morir después de haber vivido toda una vida llena de todo.

8. La prostitución dejará al fin de existir. ¡Ja!, que te lo has creído, continuará siendo uno de los mayores negocios ilícitos y rentables al que nadie se atreve nunca a meter mano. Y nada de legalizarlo o al menos intentar acabar con la esclavitud sexual.

9. Las drogas seguirán con la absurda e interesada división de legales e ilegales: las primeras aunque maten igual o acaso más aún (según el hábito y la predisposición natural del drogata), estarán admitidas socialmente, las segundas no dejan impuestos.

10. El año acabará exactamente el treinta y uno de diciembre a las veintitrés horas y cincuenta y nueve minutos, dando paso sin más dilación posible al siguiente año en el calendario. Eso si, por motivos de husos horarios y rotaciones terrestres, unos lo celebrarán antes que otros.





acróbata



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