miércoles, 4 de diciembre de 2013

El invisible.


Testigo de todo
su naturaleza invisible
queda con el frío en entredicho.

Cuando en cada aliento
se escapa por los labios
un cachito de alma
buscando alcanzar el cielo.

La vida, siempre tan llena
de incendios, no tendría lugar,
razón de ser, sin su presencia.

En silencio y modulando
la voz de las palabras,
él, de continuo él...

El aire que nos rodea,
que nos recorre,
que nos respira.

Él y su invisibilidad
tan visible.





acróbata

3 comentarios:

  1. Tan ignorado, tan necesario... merecido homenaje.

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  2. Nos da la vida. Sin él, qué seriamos...

    Besos en el viento para ti.

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