viernes, 20 de diciembre de 2013

Al que tanto temo.


No es de ese,
del que atesora el invierno,
del que trae el norte
en volandas.

No del que viene
como ladrón en la noche
a finales de cualquier diciembre.

No, de aquel tampoco,
es del que surge de repente
de las entrañas propias.
De ese que te estremece por dentro,
que se hace fuerte
y no hay manera de sacar fuera.

Ese, precisamente este
que en ocasiones me ronda,
es el único frío
al que tanto temo.





acróbata

2 comentarios:

  1. Yo también...

    Un abrazo Tomás y felíz año 2014, al menos sigamos el intento de hacer posible un hermoso verano, mientras estemos vivos.

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  2. Felices fiestas, mi querida Mayra.

    Nos queda mucho, aquí vamos a seguir, dando guerra.

    Besos, amiga mía.

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