lunes, 4 de noviembre de 2013

El ocaso vendrá a salvarme.


A veces me dan ganas
de mandarlo todo lejos,
muy lejos,
allá donde sé
que la mar es tumba
y no madre abrazando a sus hijos.

Luego, sin un ruido,
sin siquiera el más mínimo lamento,
saliendo del túnel de la niebla,
vuelve a aparecer en silencio
de aguas mansas
y horizontes ya en penumbras
el mismo barco de siempre.

Ese en el que vuelve a casa
aquel que fui
y se resiste a echar pie a tierra.

En fin,
sólo el ocaso vendrá a salvarme
de mí y de mis ahogos.





acróbata

5 comentarios:

  1. no hay miedo que la luna no borre. yo también espero el ocaso.

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  2. Solo tú puedes salvarte, hazlo!!!!!! y no esperes...
    Cariños....

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  3. Estupendo poema con un final esperanzador y curiosamente en el ocaso, que representa y un final. "Donde la mar es tumba" es un verso arrollador, de mucha fortaleza. Abrazos.

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  4. los ahogos también son ocasos por mucho que llegue el alba.

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