miércoles, 2 de octubre de 2013

Su tiempo.


Por mucho que se prometa
con el corazón roto
            en mil pedazos.

Por mucho que se jure
y se perjure
que nunca, nunca
les daremos la espalda,
que jamás les echaremos
más tierra encima...

Nadie le pone almuerzo
a sus muertos.
Nadie les espera para cenar.

¡Qué pena!
¡Qué suerte!

La vida
y sus muchas ambigüedades.

Todo duelo
tiene su tiempo.





acróbata

7 comentarios:

  1. "Nadie le pone almuerzo a sus muertos" Me quedo con ese verso. Tiene fuerza. Abrazos.

    ResponderEliminar
  2. Sí. Todo duelo lleva su tiempo.
    Y hay un tiempo para cada cosa, para amar y odiar, para la guerra y la paz... y así todo.
    Un beso, cosa guapa.

    ResponderEliminar
  3. Lo tiene, sin duda, y no es medible. Besos acróbata.

    ResponderEliminar
  4. Sí, sé que lo sabes, sabes que lo sé...

    Besos, Magda.

    ResponderEliminar
  5. Y menos mal que lo tiene, porque quedarse suspendida en un adiós es la peor sensación que conozco.

    ResponderEliminar