lunes, 28 de octubre de 2013

Prometeo.


Sólo el conocimiento
te hará libre.
Libre en la eterna condena
de saberte por siempre ignorante.

El hambre de saber
no halla el fondo del plato
y necesita conocer
para no saciarse
y quiere más
y más
y más hambre.

Bendito Prometeo
en la inmensa valentía
de robarle el fuego a los dioses.
Y todo para desentrañar
la incierta naturaleza de las sombras.

Donde tanto coge.
Donde la nada se antoja infinita.





acróbata

4 comentarios:

  1. Insaciable, como la vida, así es.

    Saludos, Tomás.

    (Un abrazote atrasado tres días, pero bueh, dicen que mejor tarde que nunca)

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  2. En efecto, Promete fue un valiente. Valentía que, según creo, compartimos todos los seres humanos, por instinto y que algunas veces, olvidamos. Estupendo poema. Abrazos.

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    Respuestas
    1. Gracias, Marcos.

      Sí, no deberíamos olvidarlo nunca.

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