martes, 22 de octubre de 2013

La única verdad.


No sé bien
si fue muy devota,
o sólo a ratos
como sospecho.

Pero si recuerdo
que ella me enseñó a rezar
el Dios te salve María,
el Padrenuestro y la oración
que más me gustaba,
el ángel de la guarda.

Y yo creía, de corazón
creía en la buena fe de Dios
y en su infinita misericordia.

Hasta que aquel día
de primeros de octubre,
frente a su féretro,
ya no pudo enseñarme
nada más
y aprendí (yo solo) de golpe
la única verdad
que nunca me abandona.



acróbata

3 comentarios:

  1. Es muy duro crecer, aprender, dejar de...

    Un abrazo...

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  2. La única verdad somos nosotros.

    Escucho esta canción, me encanta. Te la presto un ratito.

    http://www.youtube.com/watch?v=GPeiU6RqIjA&feature=share

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