viernes, 25 de octubre de 2013

Embrujo de cristal.


En mañanas de nubes
y melancolía a flor de piel
temo pisar los charcos de la noche
y romper el embrujo de cristal
que refleja mi cercanía con la lluvia.

Es tan frágil la superficie
donde se reflejan los días presentes,
tan frágil...
Apenas un simple paso
sin memoria de huella
y el instante termina siendo onda
huyendo del corazón del tiempo.





acróbata

9 comentarios:

  1. Sensación de fragilidad después de leer tu poema de charcos y huellas inexistentes. Saludos.

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  2. Esa es la sensación que me dan a mí los charcos con la calma sobrevenida tras la tormenta y en muchas ocasiones también la propia vida.

    Gracias, amigo.

    Abrazote!!

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  3. El tiempo es el embrujo de la vida.

    Saludo enorme, Tomás. Buen día.

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  4. En eso mismo se ha convertido mí vida, en un charco frágil en el que mirar mi presente. Voy a ver si lo piso fuerte y me construyo un presente mejor.
    De momento, sigo contemplando el agua caída en la noche.
    Besos amigo, no sabes hoy a que me saben tus versos...

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    1. Eso, Alejandra, pisa fuerte, tú puedes.

      Besos, amiga.

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  5. Respuestas
    1. Muchas gracias, Mayra. Sabes, me emociona que te acuerdes, que seáis tantos los que os acordáis, porque la verdad, no os lo pongo fácil. Apenas si dejo rastro de mi día.

      Besos desde esta orilla.

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  6. El rastro de la amistad queda en el corazón, Tomás, ese es el más importante.

    Cuídate mucho

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