viernes, 11 de octubre de 2013

Curado de espanto.


De qué cornisa saltó mi suicida,
de qué ventana
se despeñó mi anterior vida.

Ahora, indiferente a la altura,
asomado al abismo,
éste ya no me da miedo,
ni tan siquiera curiosidad.

Lo veo allá,
tan lejos,
tan cerca.
Ni impresión me causa.

Curado de espanto,
ni me espanto.

La eternidad es un salto
que no estoy dispuesto a dar.



acróbata

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