miércoles, 4 de septiembre de 2013

El efecto mariposa.


Cada tarde, yo le daba dinero a mi hija para que se comprara algo de merienda al salir de la academia. Y cada tarde, mi hija le daba dinero al vagabundo que pide a la puerta del supermercado que hay de camino a casa.

Este medio día me he enterado porque ella me lo ha contado. Mañana, sin falta, iré hasta ese supermercado y le diré a ese hombre:

-Hijo mío, a mis brazos. Espero que sepas apreciar tanto la buena voluntad de mi hija como mi dinero.





acróbata

12 comentarios:

  1. :)
    Dale un beso a la nena por haberte hecho regresar...

    Cuando los pilares son sólidos, (y con un padrazo así no me extraña) aletea la esperanza.

    Seguro que ese vagabundo, si te dejas, te abraza.

    Besos, mi cosa guapa!

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  2. Gracias, Eva.

    Era muy egoísta por mi parte mantener esto cerrado mientras haya siquiera una persona que disfruta pasando por aquí.

    En fin, ya sabes, el mundo que en ocasiones nos enfada. Y como buen escorpión me revuelvo contra todo, primero contra mi mismo.

    Besos, míos y de mi nena, para ti.

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  3. La verdad,muy loable el comportamiento de la hija.

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  4. Y muy poco el del vagabundo que sin ningún pudor coge dinero a diario de manos de un menor. Sin siquiera preguntarse si ese niño o niña le estará dando el dinero de su merienda. En fin, nada exime de nuestra responsabilidad como adultos.

    Gracias, Marcos.

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  5. Hoy es mañana, ¿qué ha pasado? :/

    Bienvenido Tomás...un beso de otra escorpiona...

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  6. Hoy es hoy y mañana ya se verá. ;)

    Lo bueno abunda.

    Besos, Tere.

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  7. Respuestas
    1. No sé qué decirte, Ate. Tal vez sí o tal vez no. Creo que los hijos están para superar a los padres. Sé que mi opinión no es objetiva, cómo va a serla. Pero me siento orgulloso de sentir que mis hijas me superan en todo. Me conformo con mi parte de culpa.

      Besos, amiga.

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  8. No sé yo si le daría un abrazo al mendigo, en serio creo que no.

    A ti sí.

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  9. Yo tampoco, a este por lo menos no y no por temas de higienes, sino por lo aprovechado que es. Es curioso que nadie venga a criticar el hecho de que un adulto acepte el dinero de una menor día tras día sin siquiera preguntarle nunca de dónde sacaba ese dinero.

    Gracias, jonhan. Vaya para allá mi abrazo.

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  10. UN GESTO QUE DEBERÍAMOS PRACTICAR MÁS A MENUDO. UN ABRAZO.

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  11. Una Sociedad avanzada y justa no tendría que tener mendicidad. Se supone que los Servicios Sociales deberían cubrir estas cosas. Claro, que no somos una Sociedad avanzada y mucho menos justa.

    Abrazo, Maruja.

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