martes, 6 de agosto de 2013

Un reflejo de otoño.


Vi una estrella
caída a mis pies,
me agaché a recogerla
y al intentar agarrarla
se escurrió entre mis dedos
como lo que era,
una simple ilusión de aguas brillantes
sobre el oscuro asfalto.

El sueño es un reflejo
sobre la mirada de los charcos
en noches de lluvia
y melancolía...

Un reflejo de otoño
en el que es tan sencillo
confundirse.




acróbata

5 comentarios:

  1. Qué sería de nosotros, pobres viandántes por ese asfalto, si no tuviesemos charcos en que jugar a vislumbrar sueños...
    Besos, acróbata.

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    1. Cierto, Magda.

      Chapoteemos en días de lluvia, en noches de rocíos,
      como los niños que fuimos, como los niños que aún llevamos dentro.

      Besos, brujilla.

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  2. Cuántas noches de lluvia y melancolía me he adjudicado entre poemas, canciones y ensueños.

    Hermoso poema, es un placer leerte.

    Abrazos.

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    1. Gracias, Mily.
      Es un placer tenerte por aquí.

      Abrazos.

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  3. A mí hace poco, también me mataron una estrella...
    Pero sigo sacándole brillo a la mía.
    Tal vez en eso consista el truco.
    Besos, terroset de sucre.

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