jueves, 15 de agosto de 2013

Nunca más.


Su casa
fue mi casa
mientras ella estuvo.

Después, a pesar
de los muchos inviernos
vividos entre sus cuatro paredes,
bajo sus techos de yeso
y silencios...

Aquella casa
     ya nunca más
fue mi hogar.

Sólo ausencia,
ausencia y tristeza.
Soledad y más soledad,
acompañado pero sin compañía.





acróbata

7 comentarios:

  1. Y al final la soledad se vuelve la única compañía del alma, la que no se ve, la que se siete con fríos y pesares.

    Besos y un fuerte abrazo.

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  2. Gracias, Mily.

    Todas mis letras son tan verdad como yo mismo, mas no tienen fecha. Igual las viví ayer que en el ayer del ayer.

    Besos.

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  3. Cuando él se marchó quise quedarme en su casa. Miento. Para mi cuerpo era necesidad imperiosa, no podía respirar en otra parte.

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  4. A veces, de repente, vuelve a ser hogar en otra vida y otra mirada. Otras... tan solo paredes desconchadas.
    Besos...

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  5. Aquella casa fue mi hogar apenas un año, aunque eso lo he sabido muchos años después.

    Besos!!

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  6. Hay casas que le dieron la espalda a todas nuestras llaves...
    Un beso, terroset de mel.

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