lunes, 12 de agosto de 2013

Asesino.


De la crisálida enorme
de un galgo ahorcado
en la rama vencida
             de un viejo olivo
ha echado a volar
el alma de un perro
al fin libre.

La crueldad del Hombre
no tiene límites.

No hay perdón
para el amo asesino.





acróbata

3 comentarios:

  1. Uff, ufff y ufff!
    (La lista de improperios que me han asaltado la musitaré en silencio para no manchar este espacio...)

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    1. Te comprendo, me sumo yo también a esa lista de improperios.

      Hagamos fuerza desde nuestras posibilidades denunciando todo lo execrable de nuestra especie, que es mucho, que es tanto...

      Abrazos.

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  2. Somos perros...
    Sí.
    Pobres animales.
    Besos, cosa guapa.

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