domingo, 28 de julio de 2013

La tierra.


Qué lejana la tierra
cuando se busca
arrancarle sus preciados frutos.

Y qué cercana,
tan cercana, demasiado cercana
cuando nos persigue ella
para ser simiente del porvenir.

La tierra,
la dura tierra,
la fría y a la vez cálida tierra.

Tumba de vida.
Útero donde la muerte
regresa de nuevo a la vida.




acróbata

11 comentarios:

  1. ("Tumba de vida"... veo novias cadáver por todas partes!)
    Somos tan solo un pequeño engranaje en el ciclo de la vida, aunque nos neguemos a considerarlo a veces...
    Besos, Acróbata.

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    1. Sip, eso somos.

      No te obsesiones, que en nada agosto, mes de vacaciones...

      Besos, reina mora.

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  2. Joder, Acróbata, te vas superando, gore en estado puro y verdad en estado puto. Artistazo.

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  3. Hola Acróbata, un gusto saludarte nuevament.
    Tus versos son muy buenos, dejas mucho para leer entre líneas.

    Te mando un abrazo desde Buenos Aires.

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    1. Me alegra verte de nuevo, Guille.
      Muchas gracias por tus palabras.

      Un abrazo.

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  4. Muy bueno amigo. Un saludo desde Motril.

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  5. Preciosa poesía donde plasmas perfectamente el ciclo constante del origen como reflejo de la insaciable naturaleza. La tierra siempre contiene un misterioso valor.

    Un beso Tomás :))

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  6. La gran madre tierra...

    Muchas gracias, Juliette.

    Besos, amiga.

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  7. Precioso canto a la madre, a la raíz, al origen.

    Besos, terroset de sucre.

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