viernes, 14 de junio de 2013

Nubes de color.


Me paso los días
pintando nubes de color
en un cielo no siempre azul.
En un horizonte
         de dos renglones
donde las gaviotas son letras al vuelo
y la estela de los aviones
puntos y comas
            de oraciones inéditas.

En ocasiones,
esas nubes son grises
como gris se torna el pensamiento
y llueve...
Llueve del lagrimal seco
ante el desconsuelo del silencio
con alma de tambor.

Y otras pocas veces,
pocas, porque lo deseado
nunca es demasiado,
esas nubes de lienzo blanco
y cuerpo de poema
alcanzan para dar sombra,
darme refugio...

Refugio de un suspiro
bajo el amarillo en llamas
que abrasa las alas
            de estos vuelos de polilla
con sueños de mariposa.





acróbata

9 comentarios:

  1. Una averdadera y dulce belleza.

    Me encantó.

    Saludos cariños.

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  2. Las nubes, como las verdades Tomás, siempre vienen a estropearnos algo, porque nos pasamos la vida apriorizando, en lugar de disfrutar de cada gota de lluvia, de cada rayo de luna. No somos más que la piel que nos cubre y las lágrimas que derramamos.
    Tus versos, Tomás, amigo, como siempre, chapeau.

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    Respuestas
    1. Las nubes dan sombra, Pedro. Y a veces en mitad del Sáhara la sombra es vida..

      Gracias, amigo.

      Un fuerte abrazo.

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  3. Sí, y son bonitas esas alas, Besos.

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  4. El día gris sirve para ver aún más luminoso aquél que lo es... Benditas palabras que son refugio, y permiten tan bella metamorfosis...
    Besos.

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  5. Tú lo has dicho, Magda, benditas palabras...

    Besos, reina mora.

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  6. Mientras sueñes, las polillas serán nubes, algodón, nebulosa, y un antro de mariposas donde encontrar la luz...

    Beso!

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