sábado, 4 de mayo de 2013

Libro de mapas.


En ocasiones,
en muy pocas ocasiones,
dejándome llevar por falsos espejismos,
por destellos de un instante,
creo hallarme
en el centro del mundo,
                        de la galaxia,
                               del cosmos.

Un centro equidistante
que no pierde su condición
pues todo gira y gira 
                     a su alrededor,
orbita sin darle nunca la espalda.

Otra veces,
supongo que las más,
estoy convencido de estar
en una esquina,
justo en el borde
de ese mismo mundo,
                               galaxia,
                                     cosmos
y entonces 
me entra el temor
de caer,
  de caerme fuera de él
a un limbo frío y oscuro
donde yo, 
ya no sea yo
y pase a ser nada.

Por suerte existen los atlas,
esos libros de mapas
repletos de centros
y esquinas
donde nadie queda fuera,
  donde cada uno
tiene, tenemos,
nuestro lugar a ocupar.

Esa es la vida
y sus muchas situaciones.
Depende tanto de las percepciones,
tanto de la página
en la que nos encontremos
  en cada momento...

¡Qué lejos me queda el centro!
   ¡Qué lejos las esquinas!




acróbata

6 comentarios:

  1. Es lo que tiene esta vorágine, tan circular y esférica...
    Besooooooos

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    1. Tú lo has dicho, es lo que tiene.

      Besos, Juliette!!

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  2. Y ¡Qué buen final! Aplausos, acróbata.

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  3. Creo que esos mapas son como los pasillos de Howgarts.... cambian a cada instante.
    Besos!

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    1. Qué buena definición, Magda.

      Besos, brujilla

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