domingo, 7 de abril de 2013

Letras al vuelo.


Para ser ciegos y encima animales de lo oscuro, que perfecta conjunción, que bien organizados vuelan los murciélagos alrededor de una farola de mirada gacha y escaso brillo. De una vieja y oxidada farola que a duras penas consigue romper las tinieblas de la madrugada. Una farola, que precariamente atornillada a una de las esquinas del abandonado almacén, sitio frente a mi ventana, simula un flexo de amarillenta luz sobre un escritorio cualquiera. Un escritorio rico en desórdenes y versos sueltos, cuyas paredes desnudas permanecen siempre a la espera de la pintada que mancille su ya escasa virginidad. 
Curioso, me atrevería a decir que los tres murciélagos que revolotean a su alrededor, se ponen de acuerdo en cada uno de sus reiterativos vuelos, para con sus sombras proyectadas sobre la sólida palidez de ladrillo y yeso, ir dibujando letras. Letras que unidas en invisibles cadenas forman palabras. Y éstas a su vez versos, bellos versos que hablan de la luna y las estrellas, del amor y la primavera, del eco del silencio y de los sonidos mudos del pensamiento.
Sí, podría parecer una locura, pero así lo contemplan mis miradas, así lo descifran mis pupilas ajenas al sueño.
¿Estaré viendo Literatura en cualquier lugar en el que se posan mis ojos, leeré poemas hasta en los simples vuelos de los murciélagos?

Está claro, la noche es poesía.
Y yo, insomne a los primeros alientos de la madrugada, bien que lo disfruto.


acróbata

4 comentarios:

  1. Vives literatura en cualquier lugar, y estás bajo el hipnótico influjo de unos seres de la noche... ¿qué esperabas?

    Besos!

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias, Magda. Qué bien conoces tú a esos seres...

    Besos, guapa!!

    ResponderEliminar
  3. Está muy bien ver Literatura en cada estímulo que reciben los ojos. Es imposible no ver poesía en la noche. Me gusta mucho este vuelo de los murciélagos Acróbata. Abrazos.

    ResponderEliminar
  4. Estoy contigo, es imposible no ver poesía en la noche.
    Muchas gracias por tus palabras, que valoro y tengo en gran estima.

    Abrazos, Marcos.

    ResponderEliminar