lunes, 25 de marzo de 2013

Qué pregunta.


En un cementerio,
a los pies de su tumba
los silencios son de mármol
y duelen como duele el frío viejo
que no encuentra abrigo,
                que no halla cobijo.

En este camposanto,
no sé si santo,
ya no es ni campo...
las miradas de los ángeles
son de piedra,
frías,
        duras, silentes...
como silentes son los gritos
                                         del ayer.

Bien lo sabe el ciprés
que erguido sobre su tronco
huye del suelo
tratando de saltar sus tapias.

Bien lo sabe el pajarillo
que anida en lo alto
buscando el cielo.

Bien lo sé yo
que apenas si lo frecuento.

¿Acercará la muerte
todo lo que separa la vida?

¡Qué pregunta!


acróbata

8 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Una sonrisa, mi sonrisa para ti, Carolina.

      :))

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  2. Lo que la vida separa, muchas veces bien separado está. Ojalá acercase lo que la misma muerte nos roba...
    Besos!

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  3. Es solo un espejismo. la vida no separa nada
    separa la muerte infringida en vida sin matar
    Une todo aquello que se entrega
    Suma todo aquello que se resta de tu haber
    y se entrega sin precio ni etiqueta.
    Se separa el que se alimenta de tu sangre
    su premio es la frialdad de unas sabanas.
    La muerte es el principio de la unión total
    con el universo entero.

    Eres un amigo, Tomás.

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    1. Tú si que eres un amigo de los buenos, Pedro.

      Abrazos.

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  4. Más acertada¡¡
    Lo que ocurre es que desconocemos la respuesta, o hay muchas o ya no quedan.
    Lo doloroso de estar muriendo es que la vida sigue.
    Sin nosotros.
    Al igual que alguna vez seguimos nosotros.
    Sin ellos.

    Besos Tomás, cada vez me gusta más tu poesía.

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  5. Muchas gracias, Alejandra.

    El objetivo tanto en la poesía como en la vida es ir creciendo.

    Besos.

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