martes, 26 de marzo de 2013

Oremos.


Cre(c) er(nos) en los mayos en flor
y correr(nos) plenos de pasión
por las primaveras del amor,
esa es nuestra oración.


acróbata

16 comentarios:

  1. Sacro...? Sacrílego jajaja!
    Ora pro nobis...

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  2. Ahora y en todas nuestras horas...
    Amen, que no amén.

    Besos, Magda.

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  3. Sonrío.
    Dulce viacrucis...

    Amén.

    Un beso, cosa guapa.

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    1. Dulce, dulce...¡dulcísimo!

      Besos, guapísima.

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  4. Una cuestión de orden:
    Según la teologia existen en la vida de todo hombre (y mujer coño, ya lo se) tres mesas que son sagradas:
    La mesa de la comida diaria donde la familia reflejo de la de Nazaret se reune para compartir el pan.
    La mesa (altar) donde se celebra la transubstanciación del pan (la palabreja, tela) y se come (antropofagos) el cuerpo de Cristo.
    La mesa donde el matrimonio celebra el coito que es la celebracion diaria (diaria) del sacramento. La mujer es la Iglesia y el hombre es Cristo que penetra su Iglesia y la fecunda obteniendo nuevos hijos.

    Asi que eso de correr(se) con el amor de uno no tiene nada de sacrilego,

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    1. Gracias, Pedro. Me gusta mucho este comentario, tanto que te tomo prestada alguna idea para poemizarla.

      Abrazos, amigo.

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  5. Tomás, rezaremos por las primaveras del amor.
    Amen, como tú muy bien recomiendas, sin tildar nada, sin tildar a nadie.
    Un abrazo.

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    1. Eso, rezaremos cargados de fe.

      En nada nos vemos.

      Abrazote.

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  6. Eso es, Amén. Y los tambores resuenan de fondo en Zaragoza. No te digo más.

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  7. Muchas gracias, Marcos.

    Tambores y cornetas...es su época.

    Abrazos.

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  8. Gracias, Alejandra.

    Palabra de Tomás,
    palabra de acróbata,
    palabra mía.

    Besos.

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