miércoles, 27 de marzo de 2013

Mi joya.


En aquellos amaneceres
al borde del mar,
desnudos de todo ropaje,
vestidos sólo de horizonte,
su cuerpo era el Perú
de los Reyes Incas...
todo sueño, todo brillo,
todo oro.
Ella...
mi única joya.

Y ahora,
tras unas cuantos atardeceres
y unos pocos inviernos
hasta esta húmeda primavera,
toda su piel, blanca como la luna,
es el Río de la Plata
bajo el reflejo de las estrellas,
toda magia, toda luz,
toda mía.
Ella...
mi gran amor.


acróbata

9 comentarios:

  1. El tiempo no existe para los amantes.

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  2. Válgame Dios, que bellezaaaaaaaaaaa

    Mi siempre abrazo, amigo mío.


    P.D: Me gusta como decoraste el blog

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    Respuestas
    1. Gracias, Mayra.
      Siempre es un placer sentirte cerca.

      Besos cruza charcos.

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  3. Hola Tomás!!!!
    Es tan hermoso sentirla así!!!!
    Me ha gustado mucho y...tu nuevo look también, preciosas las fotografías que has puesto a la derecha.

    Menuda joya tiene ella en casa, jaja, los dos lo sois guapos!!!!
    Un abrazo de primavera!!!!

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