jueves, 21 de marzo de 2013

Flor perenne.


La poesía, flor perenne
con aromas a eternidad,
guarda entre sus pétalos
los síes y los noes
de los me quiere y no me quiere,
de los será o no será,
de las primaveras que caminan derechas
hacía la era amable de la vida
y de los otoños que atemorizados
miran de reojo al próximo invierno.

Y el poeta, víctima primera
de ese néctar adictivo,
esclavo y a la vez libertador
de un momento sin tiempo,
de un tiempo repleto de momentos
sueño a letra, letra a desvelo,
asido al difícil equilibrio 
de un simple lapicero 
va deshojando esa flor...

Esa flor de infinitos pétalos
llamada poesía.



acróbata

4 comentarios:

  1. Y qué aroma tan delicado desprende siempre la tuya...

    Besos, terroset de sucre.

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  2. Y qué guapa que eres tú.

    Besos, mi querida amiga.

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  3. Ay poesía... Acabo de tomar mi primera dosis del día, gracias y besos!

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    Respuestas
    1. Muchas gracias, Magda.

      Que tengas un día de empacho en empacho
      y para pasar el trago...Sal de versos...jajaja.

      Besos, brujilla.

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