martes, 26 de febrero de 2013

Como el océano.


Anoche, noche de mar revuelta
y cielo de luciérnagas inquietas,
arropado por tu calor
me quedé dormido con un libro de poemas
entre mano y mano...
y sin saber muy bien por qué
con las primeras luces del alba
he despertado azul
y pleno de versos húmedos,
que resbalando por mis dedos
han acabado mojando los silencios en blanco.

Mi lengua es a tu piel
lo que la marea a la orilla,
una continua pleamar de salivas
que no se cansan de mojarte.

Mis labios a tu carne
lo que las olas a las rocas,
un constante golpear
en el empeño de desgastar tus esquinas.

Mi cuerpo a todo tu cuerpo
lo que el océano al litoral que lo encarcela,
un libertador de pasiones
que aprovecha cualquier temporal
para romper de espuma en un suspiro.



acróbata


4 comentarios:

  1. Hay mejor despertar?
    Sutil y delicado, me gustó mucho.

    Un beso Acróbata!

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  2. El mar contiene toda la pasión sañlvaje de un buen poema. Siempre inspirados. Abrazos.

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  3. Como naúfragos en un océano apasionado.

    Buienas noches, Tomás.

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