domingo, 16 de diciembre de 2012

Finisterra.


El mundo acaba
y comienza a cada instante...

Mueren las fechas del calendario
dando lugar a nuevos días
iguales, diferentes...
otros días.

Nacen y mueren
las estaciones
dando paso a otras estaciones,
a otros años,
a otros tiempos que sin ser estos
poco difieren en el corto espacio...
¡Cuánto cambian con perspectiva!

Todo de manera provisional,
como convidados de piedra
a una fiesta que siendo propia
en ocasiones parece ajena,
hasta que llega lo definitivo
y entonces asomados al abismo
del propio Finisterra,
contemplando el oscuro infinito
seguimos ignorándolo todo,
sin comprender nada.

Quizás la respuesta esté en la otra orilla,
quién sabe...
¿Habrá otra orilla?


acróbata

4 comentarios:

  1. Siempre hay otra orilla, quiza no la que imaginamos, pero la hay.

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  2. Dicho esto por un licenciado en medicina aún cobra más valor esta declaración...

    Quiero creerte Pedro.

    Abrazos amigo.

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  3. Hay otras orillas, las bordeamos cada día. Nos resta conocer la definitiva. Y no lo contaremos.

    Saludos, Tomás. Buen domingo.

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  4. Acróbata, espero que haya otra orilla. Saludos.

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