jueves, 13 de diciembre de 2012

En vosotras.


Quizás, si es mi signo,
se llenarán mis ojos
de cientos
de miles
de cientos de miles
de minutos de sol y luna,
de instantes de oro y plata...
pero vosotras dos,
alba y ocaso
ocaso y alba de mis pensamientos,
joyas eternas de todas mis horas
siempre estaréis en mí
como yo estoy en vosotras,
en vuestra sangre
en vuestra piel
en vuestra carne...
pues sois parte de mí,
pues soy parte vuestra.


Tal vez esta sea mi gran baza,
mi gran triunfo
cuando llegue el inevitable momento
que a todos nos llega,
que a nadie respeta...
Cuando el viento del invierno
cansado de ver el avance de las estaciones
por mi cuerpo vencido de años
borre de un plumazo
las huellas que he dejado en el camino,
las veredas que horadé a mi paso.


Porque...
No importa cuánto tiempo
se me conceda entre vosotras,
(yo he de marchar antes,
no concibo otra realidad,
me niego siquiera a pensarla)
si en algo tengo fe,
si en algo creo
es en que nunca marcharé del todo
mientras haya un pensamiento vuestro
en el que yo cobre vida,
mientras anide en vuestros corazones
todo el amor que intento daros cada día.



acróbata



(A Nieves y Ana, mis hijas)

5 comentarios:

  1. si en algo tengo fe,
    si en algo creo
    es en que nunca marcharé del todo
    mientras haya un pensamiento vuestro
    en el que yo cobre vida...

    Hermosos versos dedicados a tus hijas. Es un placer leerte, además de por fuera, por dentro.

    Un abrazo, Tomás!


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  2. Gracias Luisa.
    Es un placer verte, tanto por aquí como por allí.

    Besos amiga.

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  3. Que emocionada al leerte, los hijos son el motor de nuestras vidas.
    Precioso.
    Un beso.

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  4. Bellísimos los nombres de tus hijas, como cada palabra dedicada a ellas.
    Un padrazo!!!!

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  5. Cuánto amor hay entre tus letras. Un poema bellísimo cargado de vida y esperanza.
    Me llevo el corazón tocado.

    Besos Tomás


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