miércoles, 26 de diciembre de 2012

Comulgo.


Tu cuerpo,
alfa de la luz del deseo,
omega de toda sombra de hastío
es un templo gótico,
una blanca aguja guiando mis labios
en el viaje al séptimo cielo.

Ante el que yo,
pecador de un solo pecado
me postro lleno de fe
en la dulce penitencia
de rezar la oración primera.

Que me acoja la eternidad
en su cálido seno
si esa es la salvación prometida,
pues yo, feligrés de una sola iglesia,
con pasión comulgo
en el altar de tu amor sagrado.



acróbata

6 comentarios:

  1. Ante ese altar, quien no ha de postrarse... Has hecho que vuelva a creer...
    Un beso acróbata.

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  2. Siempre hay que tener fe en lo que merece ser creído.

    Mil gracias Magda.

    Besos.

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  3. Un bello poema cargado de pasión. Un gran saludo. Feliz 2013.

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  4. y la piel, como una oración...

    Ay, volé.

    Saludos y abrazos a la familia!

    Felices todos sus días!!!!

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  5. Muchas gracias por vuestro paso por aquí.

    Luna, no te esperaba, me alegra un montonazo el saber de ti. Aprovecha tu verano.

    Besos!!

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  6. Bendito pecado. Hacer de la persona amada una catedral gótica es una idea perfecta.

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