lunes, 10 de diciembre de 2012

Aguas mansas.


Y sin nada que reseñar...

Sin horizontes de tierra firme,
sin riberas donde anclar la vista,
sin orillas en las que echar pie,
sin apenas nada de nada...
como un mínimo hilillo del deshielo
del glacial condenado al silencio,
mi vida es un río de aguas mansas
que perdida en mitad de la corriente
vaga moribunda hacía el mar.

Una vida plana
en el tumulto de una existencia en cascada.


acróbata

2 comentarios:

  1. Cuando las palabras en ocasiones provocan maremotos, es porque ese agua mansa mantiene corrientes ocultas... Pero a veces apetece dejarse llevar.

    Un beso!

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  2. Mantenernos a flote, sobre todo.

    Saludo grandote hasta allá, Tomás.

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