viernes, 9 de noviembre de 2012


Tener conciencia
de la propia muerte
es lo único que nos separa
de la inmortalidad.


acróbata

4 comentarios:

  1. Una mente sana, no?

    Saludos, Tomás. Buenas tardes.

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  2. Si que pesa sí, Marcos. Pienso que es cuestión de aceptación, pero lo tenemos todo en contra para aceptar esa máxima.

    Abrazo amigo.

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  3. Pero entonces no somos inmortales???

    :P

    Un beso!!!

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