martes, 20 de noviembre de 2012

Puede esperar.


Luz solo hay una,
sombras tantas como imaginas...

En el claroscuro de la vida
me invade la luz
y proyecto sombras a mi paso.

Camino por el filo de la espada
matando horas de sol,
esquivando eternidades de luna.

No hay prisa,
la noche puede esperar
otros tantos noviembres.


acróbata

6 comentarios:

  1. La noche debe esperar tanto como te haga falta. Sabes que al final llegará. O más bien será el final su llegada.

    Me han gustado esos giros y juegos de luz, oscuridad y noche. Precioso.

    Besos Tomás.

    ResponderEliminar
  2. El hombre no es su sombra ni los arabescos que traza en el espacio con su cuerpo al moverse, el hombre es SER esté donde esté y se mueva o no. La vida es vida, siempre, muera el cuerpo o no. Si en la vida física se ha sido SER la eternidad esta garantizada. No hay prisa, no antes, no hay después.

    ResponderEliminar
  3. Que todo espere, salvo la vida...

    Saludos, Tomás. Buen día.

    ResponderEliminar
  4. No me gustaría esquivar esas "eternidades de luna" porque, finalmente, es lo que nos queda. Qué largos son algunos noviembres, acróbata!

    ResponderEliminar
  5. Siempre y cuando esa noche no venga a dormirnos con sus pesadillas...

    Beso.

    ResponderEliminar