jueves, 1 de noviembre de 2012

1º de Noviembre.


Alargada es la sombra del ciprés
cuando se inclina la luz
sobre la vertical del cielo...

Afilada la hoja de la guadaña
que busca segar de un tajo
la espiga que en pie resiste
al viento de las horas duras.

Rodeado de silencios viejos
percibo los latidos de otros tiempos
que han dejado de ser estos:
                          no hablan
no callan...

Nunca me gustaron los claveles
ni siquiera en las solapas
de los trajes de chaqueta.

Al menos las rosas,
si rojas y con tallo de espinas,
tienen el valor de morder la mano,
tienen la sangre fría de causar herida.

Jueves primero de noviembre
pasa de largo la muerte,
algunas citas mejor en lunes.


acróbata

7 comentarios:

  1. y un escalofrío en este silencio helado se escabulle entre tus versos
    que firman este día...

    Un beso, es precioso!!!

    ResponderEliminar
  2. Pasa de largo este día soleado por aquí, las ausencias y los recuerdos están todos los días, aquí hay una planta en sus retratos.

    Me ha gustado mucho Tomás,un beso

    ResponderEliminar
  3. Estoy en contra de los cadáveres de colores: llámese flores cortadas. Y hoy, y mañana abundan...

    Buen día, Tomás.

    ResponderEliminar
  4. Pero qué buen poema, Acróbata. Me ha gustado mucho, tanto en la alusión a la rosa como en su final. Es estupendo. Saludos!

    ResponderEliminar
  5. Muchas gracias por vuestras palabras.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  6. De causar herida si se las corta, si se las daña. Tienen el valor de resistirse.
    Hay flores que nacieron para ser bellas. Y también vulnerables.

    Precioso poema de la sombra silencio viejo.

    Besos amigo.

    ResponderEliminar
  7. Odio los claveles...
    tanto como los crisantemos.

    Besito.

    ResponderEliminar