sábado, 6 de octubre de 2012

Mordeduras.


Me hipnotizan las olas cobra
que izadas sobre su cola oscura
registran mi mirada,
para después con furia
abrir sus fauces blancas
y acabar mordiendo mi piel desnuda.

Lo llaman baño…
Yo siento fríos sus colmillos
en la yugular de mis entrañas.

Su veneno me inocula vida.
Su muerte borra mis pasos por la orilla.


acróbata

3 comentarios:

  1. Bellisima manera de decir que ya no es tiempo. Gongora estaria irgulloso

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  2. Imposible imaginar un antídoto...

    Buenas tardes, Tomás.

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  3. Plas, plas, plas.

    Ni comento...

    Besos, regenerados.

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