miércoles, 17 de octubre de 2012

Más libre.


Tuvo memoria de pez
en su cuerpo de océano
y mil veces comió del anzuelo
que mordía su labio roto
y mil veces se hirió aún sabiéndolo…

Hasta que llegó el día
que el sedal que le amarraba
de tanto tirón seco se quebró para siempre.

El océano de la vida
es inmenso,
inabarcable,
cuasi infinito…
es océano,
a pesar de la pecera del día a día.

Más libre.



acróbata

3 comentarios:

  1. Ser pez que no olvida
    que existe un Océano
    es ganar poco a poco
    oxígeno hasta conseguir
    la libertad deseada.

    Un gran abrazo

    ResponderEliminar
  2. "Muerdo el anzuelo y vuelvo a empezar de nuevo...", dice una canción. Y si, la vida...

    Saludotes. Muchos.

    ResponderEliminar